viernes, 10 de febrero de 2012

Las dos clases de conflicto matrimonial

Todo matrimonio es l unión de dos individuos con sus propias opiniones, personalidades y valores. Por esto no es de extrañar que inlcuso en los matrimonios felices, marido y mujer tengan que resolver diversos conflictos. Alguno de estos conflictos son minucias sin importancia, pero otros pueden ser muy complejos e intensos. A menudo las parejas se sienten abrumadas por los conflictos, o se han distanciado el uno del otro para protegerse.

Aunque te parezca que tu situación es única, todos los conflictos matrimoniales, desde la discusión más rutinaria hasta las grandes guerras abiertas, se clasifican en dos categorías: los que pueden ser resueltos y los perpetuos, es decir los que formarán parte de nuestra vida siempre de una forma u otra. Una vez sepáis identificar y definir vuestras desiciones, podréis elaborar estratégias para enfrentaros a ellas.

PROBLEMAS INSOLUBLES

Por desgracia la mayoría de los conflitos matrimoniales (un 69 por ciento) se inscribe en esta categoría. En nuestros seguimientos de parejas durante cuatro años, comprobamos que todavía siguen discutiendo por los mismo temas. Es como si hubieran pasado cuatro minutos, en ves de cuatro años.

Aqui tenemos algunos problemas insolubles típicos con lo que conviven las parejas felices:
  1. Ella desea tener un hijo, pero el no esta preparado y no sabe si algún día lo estará.
  2. El quiere hacer el amor con más frecuencia que ella.
  3. El se toma con mucha tranquilidad el trabajo de la casa y rara vez realizará las tareas hasta que ella insista.
  4. El quiere educar a sus hijos en el catolicismo y Ella es Judia.
  5. Ella cree que El es demasiado crítico con su hijo, pero El cree que es la forma adecuada de educarlo.

A pesar de los que pueden decir muchos terapeutas, para que tu matrimonio prospere no es necesario que resuelvas tus grandes conflictos.

PROBLEMAS SOLUBLES

Estos problemas parecen sencillos comparados con los insolubles, pero pueden causar mucho sufrimiento. El que un problema tenga solución no significa que se solucione. Cuando un problema provoca una tensión excesiva, es porque la pareha no ha aprendido técnicas efectivas para solucionarlo. La culpa no es de ellos, puesto que muchas de las soluciones sugeridas por manuales o terapeutas matrimoniales no son sencillas de aplicar. La mayoría de estas estrategias consisten en validar la perspectiva del compañero y aprender a escuchar.

La quinta reggla para que un matrimonio funciones se centra en los problemas solubles, y ofrece un enfoque alternativo a la resolución de conflictos, basado en mi investigación sobre los desacuerdos entre parejas emocionalmente inteligentes:

  1. A plantear las discusiones con suavidad y no con violencia.
  2. El uso efectivo de los intentos de desagravio.
  3. A monitorizar tu fisiología durante las discusiones tensas, en busca de señales que indiquen que te sientes abrumado/a.
  4. A llegar a un compromiso.
  5. A ser más tolerante con las imperfecciones del otro.
A pesar de lo que puedan decir muchos terapeutas, para que tu matrimoio prospere no es necesario que resuelvas tus grandes conflictos.

Tal ves descubras que, en una discusión, tu pareja es más conciliadora de lo que imaginabas... una vez sepas escucharlo.

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